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En atención a los elementos que integran los tipos penales y la estructura que los mismos presentan podemos establecer distintas categorías:

  1. En atención a la clase de comportamiento típico podemos distinguir entre:

    • delitos dolosos, y
    • delitos imprudentes.
  2. En relación con la forma de comportamiento podemos distinguir:

    • delitos de acción: en los que se castiga la realización de una acción, y a los que subyace por tanto una prohibición de actuar;
    • delitos de omisión, donde lo que se castiga es una omisión, y a los que subyace un mandato de actuar.
  3. En relación con el sujeto activo podemos distinguir entre:

    • delitos comunes: pueden ser realizados por cualquiera, y suelen utilizar para referirse al autor la expresión «el que…»;
      Ej. 8.16: El tipo del homicidio: «el que matare a otro…». Es un delito común.
    • delitos especiales: solo pueden ser realizados por sujetos que reúnan determinadas características, condiciones o requisitos descritos en el tipo. Y dentro de estos podemos distinguir entre:
      • delitos especiales propios, son aquellos delitos que no tienen una figura común paralela;

        Ej. 8.17: El delito de prevaricación solo puede ser cometido por funcionarios, jueces o magistrados, y no existe una «prevaricación del particular», es por tanto un delito especial propio.
      • delitos especiales impropios, son aquellos que tienen una figura común paralela que puede realizar cualquiera.

        Ej. 8.18: Existe un delito de allanamiento de morada que puede cometer cualquiera (art. 202 CP) y también un delito especial impropio de allanamiento de morada por funcionario público que solo pueden cometer los funcionarios y que conlleva una agravación de la pena (art. 204 CP).

      Los delitos especiales tienen su fundamento en la infracción de deberes especiales que solo afectan a esas personas, lo que constituye el motivo del castigo de la conducta (en los especiales propios) o bien de la agravación de la pena (en los especiales impropios). Otros autores fundamentan los delitos especiales propios en que solo determinadas personas tienen acceso a ciertos bienes jurídicos y son por ello capaces de lesionarlos.

    • Una tercera categoría la constituyen los delitos de propia mano, que en principio pueden ser cometidos por cualquiera, pero es necesario que el autor realice por sí mismo los actos típicos, no pudiendo realizarse el delito a través de un tercero a quien se maneja como instrumento, es decir, no cabe en estos delitos la autoría mediata y en general también se suele negar que la acción equivalga a la omisión a efectos de la comisión por omisión y los requisitos establecidos para la misma en el art. 11 CP.
      Ej. 8.19: Tradicionalmente se ha entendido, y aun hoy es la opinión más extendida, que el delito de violación regulado en el art. 179 CP es un delito de propia mano (aunque en la actualidad un sector de la doctrina lo cuestiona).
  4. En relación con la exigencia o no de un determinado resultado típico podemos distinguir entre:

    • delitos de mera actividad: en ellos se castiga la mera realización de una conducta sin exigir que de ella se derive ningún resultado;
      Ej. 8.20: El delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, del art. 379 CP, es un delito de mera actividad.
    • delitos de resultado, en los que el tipo exige la realización de un resultado, un efecto externo, conceptualmente separable de la acción que lo produce;
      Ej. 8.21: El homicidio doloso es un tipo de resultado, pues además de la acción dirigida a matar se exige la producción del resultado de la muerte de otra persona.

    Y aún dentro de los posibles resultados típicos podemos distinguir entre:

    • delitos de resultado material: cuando lo que se exige es la alteración material de un objeto;
    • delitos de resultado de peligro concreto: cuando el resultado que se exige es una situación de peligro para un objeto;
    • delitos calificados por el resultado: son aquellos que exigen además de la conducta básica constitutiva por lo general ya de delito, que la misma haya producido otro resultado más grave, lo que fundamenta un aumento de la pena.
      Ej. 8.22: Véase el delito de abandono de menores opersonas con discapacidad calificado por el resultado de puesta en peligro de su vida, salud, integridad física o libertad sexual, reproducido en el ejemplo 7.16.
  5. En relación con la consumación del delito y sus efectos podemos distinguir:

    • delitos instantáneos: la realización del tipo se agota con su consumación que se produce en un instante, aunque produzca efectos que perduren en el tiempo, cómo por ejemplo unas lesiones que tarden unos meses en curar;
    • delitos permanentes: La consumación del delito crea aquí una situación antijurídica que el autor puede mantener en el tiempo hasta que decida su cese.
      Ej. 8.23: El prototipo de esta categoría es el delito detenciones ilegales. La situación antijurídica de privación de libertad se mantiene hasta que la víctima liberada. También por ejemplo el delito de depósito explosivos es un delito permanente.

Ello tiene consecuencias como ya vimos para la determinación de la ley aplicable en el tiempo, pero también para el cómputo de los plazos de prescripción, que comienzan a contarse no desde el momento en que el delito se consuma (la persona es privada de libertad), sino desde que cesa la situación antijurídica (se la libera).

  1. Según la congruencia de las partes objetiva y subjetiva del tipo podemos distinguir:

    • tipos congruentes: la parte subjetiva abarca toda la parte objetiva del tipo y coincide con ella.
    Ej. 8.24: El homicidio es un tipo congruente: la parte subjetiva del tipo está constituida por el dolo, que se extiende a todos y solo a los elementos objetivos, que efectivamente deben realizarse para la consumación del delito.
    • tipos incongruentes: en ellos la parte subjetiva del tipo excede a la parte objetiva, es decir, lo querido por el sujeto va más allá de lo que efectivamente tiene que realizar para la consumación formal del delito. El objetivo de estas construcciones es adelantar la consumación formal del delito a un momento anterior a la lesión del bien jurídico. Podemos encontrar dos modalidades:
      1. delitos de resultado cortado: La parte subjetiva del tipo incluye la voluntad dirigida a la producción de un resultado pero la parte objetiva no exige ese resultado para que el tipo se consume formalmente, la efectiva producción del resultado querido queda fuera del tipo objetivo;

        Ej. 8.25: El art. 197.1 CP castiga al que, «…para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico…». La consumación del delito exige solo el apoderamiento de sus cartas o mensajes de correo, etc. pero esa conducta debe hacerse con la intención trascendente de descubrir secretos, lo que ya no es necesario que llegue a conseguirse.
        Ej. 8.26: El art. 607 CP castiga a «Los que, con propósito de destruir total o parcialmente un grupo nacional, étnico, racial, religioso o determinado por la discapacidad de sus integrantes… 3. …sometieran al grupo… a condiciones de existencia que pongan en peligro su vida o perturben gravemente su salud…». El delito se consuma con la mera colocación del grupo en esas circunstancias, sin esperar a que se produzca el resultado de destrucción del mismo, pero dicho resultado debe ser perseguido por el sujeto al realizarla conducta para que se dé el tipo.
        Ej. 8.27: La tentativa acabada es también un tipo de resultado cortado. Para la realización del tipo de la tentativa no es necesaria la producción del resultado, pero el resultado debe ser querido, la voluntad de producir el resultado integra el tipo subjetivo que es así más amplio que el objetivo.
      2. delitos mutilados de varios actos: en ellos la parte objetiva del tipo exige solo la realización de una determinada conducta, pero la parte subjetiva debe incluir la voluntad de realizar otra u otras a continuación, que llevarán a lesión del bien jurídico.

        Ej. 8.28: El art. 386.2 CP castiga «La tenencia,recepción u obtención de moneda falsa para su expedición o distribución o puesta en circulación. No se exige que se haya producido la distribución o puesta en circulación…», para la realización del tipo, basta con la mera tenencia, recepción u obtención, pero esta conducta debe realizarse con la intención trascendente (que va más allá de lo que objetivamente debe hacerse para la consumación formal) de poner la moneda en circulación.
        Ej. 8.29: La tentativa inacabada y los actos preparatorios son tipos mutilados de varios actos. Deben realizarse con la intención de seguir realizando actos posteriores.
  2. Según la construcción de los tipos podemos distinguir:

    • tipos simples: El tipo comprende una conducta;
      Ej. 8.30: El delito de homicidio comprende la conducta típica de matar a otro.
    • tipos compuestos: El tipo describe varias conductas que deben ser realizadas por el sujeto para cometer ese delito;
      Ej. 8.31: El robo con fuerza en las cosas mediante escalamiento exige trepar para introducirse en el lugar donde se encuentran las cosas (primera conducta) y después apoderarse de cosas muebles ajenas (segunda conducta).
    • tipos complejos: es una variante del tipo compuesto caracterizada por el dato de que cada una de las conductas que se integran en el nuevo tipo constituyen ya por separado un tipo distinto;
      Ej. 8.32: El robo con fuerza mediante fractura de armarios, arcas u otra clase de muebles u objetos cerrados del art. 238 CP está formado por dos conductas que por separado integrarían respectivamente los tipos de daños (fracturar las arcas, armarios, etc.) y de hurto (apoderarse de las cosas muebles ajenas). Las dos conductas unidas forman un tipo diferente: el del robo.
    • tipos mixtos: el tipo ofrece diversas posibilidades o alternativas de comisión. Se dividen a su vez en:
      • tipos mixtos alternativos: el legislador no ha encontrado una fórmula que comprendiera todas las distintas posibilidades de comisión y por ello las junta en un solo tipo de manera que quien realice una u otra o bien varias de ellas realiza solo una vez el tipo en cuestión, pues todas esas modalidades responden al mismo motivo de incriminación;

        Ej. 8.33: En el delito de robo con fuerza en las cosas del art. 238 CP el legislador quiere castigar como más grave el superar los obstáculos que el propietario ha puesto para defender el bien, y lo hace a falta de una fórmula mejor, enumerando una serie de conductas que responden a esta finalidad, de manera que quien escale responde igual que el que rompa pared o cerradura y que quien haga todas estas cosas para apoderarse del bien mueble ajeno.
      • tipos mixtos acumulativos: Se trata de supuestos que evidencian una técnica legislativa deficiente. El legislador une en la misma figura delictiva varias modalidades de ataque al bien jurídico distintas, y la realización de varias de ellas debe dar lugar a la apreciación de varios delitos;

        Ej. 8.34: En el art. 245.1 CP se castiga como usurpador al que con violencia o intimidación en las personas ocupare una cosa inmueble o usurpare un derecho real inmobiliario de pertenencia ajena. Quien ocupa un inmueble y además usurpa un derecho real ha realizado dos delitos de usurpación.
      • tipos mixtos de proposiciones excluyentes: el legislador junta en un solo tipo dos conductas que corresponden a dos formas de cometer el delito excluyentes entre sí, de manera que quien realiza una no puede realizar la contraria en la misma ejecución del delito;

        Ej. 8.35: El art. 145 CP castiga a la mujer que produjere su aborto o consintiere que otra persona se lo cause, fuera de los casos permitidos por la Ley.