Se trata fundamentalmente de la negativa a recibir determinados tratamientos médicos; el caso más frecuente es el de las transfusiones de sangre rechazadas por los Testigos de Jehová, al que se suman los casos de reproducción asistida, eutanasia y otros similares.

En España, y en varios otros países, el tema de los tratamientos médicos ha perdido gravedad, en cuanto que hoy se tiende a reconocer al enfermo -mediante los llamados consentimientos informados y testamentos vitales- un derecho a aceptar o no los remedios para su salud que la medicina le ofrece; en cambio, crece la repercusión social de la eutanasia y de la objeción médica relacionada con la misma.