Se trata de otra objeción que ha cobrado gran relieve, a partir del los problemas suscitados por el uso de determinadas vestimentas musulmanas  -el velo, el burka…-, y por la presencia del crucifijo en lugares públicos, muy en especial en las escuelas.

Va siendo abundante, pero aún no estable, la jurisprudencia al respecto en Francia, en España y en varios otros países, habiendo tenido ya que intervenir al respecto en varias ocasiones el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.