El Pueblo español es el soberano de España, esto no es nada nuevo pero lo tomaremos como punto de partida para este artículo.

Que la soberanía nacional resida en el Pueblo español (art. 1.2 CE) significa, entre otras cosas, que:

  • España (sea lo que sea eso), está por debajo, es decir, subordinada a la voluntad del Pueblo español.
  • la bandera española, está por debajo.
  • el himno de España, está por debajo.
  • el Rey y la Corona, están por debajo.
  • el Gobierno y el Poder Ejecutivo, están por debajo.
  • el Poder Judicial, está por debajo.
  • el Ejercito y las Fuerzas de Seguridad del Estado, están por debajo.
  • la Economía y las Grandes Corporaciones Empresariales, están por debajo.
  • la Política y los Partidos Políticos, están por debajo.
  • el Periodismo y la Televisión, están por debajo.
  • el precio del alquiler de las viviendas, está por debajo.
  • ...

Sin embargo, el art. 1.2 CE tiene el valor del papel mojado si no hay forma de articular su ejecución, su puesta en práctica, y este es el punto en el que vamos a poner la atención en este artículo.

Hoy, el Pueblo español tan solo dispone de los procesos de referendum y elecciones para decidir sobre su futuro, pero por algún hechizo de la Santa Compaña, ni se cosulta mediante referendum al Pueblo español con la asiduidad necesaria, ni los resultados de los procesos electorales parecen señalar la voluntad del Pueblo español, a menos que el masoquismo esté tan extendido como para votar a un partido político condenado por participar en una trama corrupta. No lo creo, de modo que ¿Qué clase de hipnosis puede estar sufriendo el Pueblo español para no ser capaz de señalar su voluntad?

Ahora ya no cabe la escusa del temor de la vuelta del franquismo, los mismos generales del ejercito son hombres capitalistas que necesitan que la Economía siga como está, por el bien de su propio fondo de inversiones; ni el desconocimiento de lo que quiera que sea la Democracia que pudieran albergar nuestras generaciones pasadas, pues en 40 años de democracia ha habido tiempo para conocerla por los que todavía quedan vivos. Además, no hay duda de la madurez de la democracia española, sirva señalar, entre otros rasgos, a los independentistas, a los animalistas, o a los ultraderechistas, que no son sino muestras de la madurez de la democracia española que sigue los mismos designios del resto de democracias de su entorno.

Así, no queda más remedio que asumir que somos dueños de nuestro propio destino (le pese a quien le pese).

Ahora bien, ¿cuál es ese destino? ¿cuál es el destino del Pueblo español?

El destino, sea cual sea, será un hecho, una realidad, pero hasta que llegue ese día, deberíamos trazar unos objetivos.

¿Y cuáles deberían ser esos objetivos?¿Qué es lo que debería desear el Pueblo español?

Salvo que todavía le dure el hechizo de la Santa Compaña, el Pueblo español debería contestar lo siguiente: "Queremos una sociedad mejor".

Y ¿Qué es una sociedad mejor? Pues simplemente, es esa sociedad que se esfuerza en mejorar los aspectos que son importantes para los ciudadanos.

Es obvio que resultará fácil hacer una lista de los aspectos importantes de los ciudadanos, pero detengamonos a observar la otra parte de la sentencia: "es una sociedad que se esfuerza ...". Esto supone decir que esa sociedad está en movimiento, está activa, hace cosas,... De ningún modo cabe la posibilidad de que quien ostenta la soberanía de algo, sea un mero espectador de ese algo, pues a nivel práctico no tiene ningún valor. En otras palabras, si un dictador escribiera en alguna ley fundamental que la soberanía reside en el pueblo y luego no existiera modo de articularla, a nivel práctico, ese pueblo estaría sufriendo una dictadura.

Por tanto, llegamos a la clave del asunto: la Sociedad española ha de hacer algo (sea lo que sea ese algo).

Que la Sociedad española esté activa, se mueva y haga algo, supone que deben existir ciertas directrices que le permitan moverse en alguna dirección, pues de no existir tales directrices las fuerzas se contrarrestan y el movimiento es nulo.

Estas directrices son los valores, la escala de valores de la sociedad.

Pongamos algunos ejemplos. El periodismo debe informar, sobre esto no hay duda; y la violencia de género es un problema, sobre esto tampoco hay duda. Pero llegado el momento de informar de un caso de violencia de género, el medio informativo ha de decidir entre aprovecharse del poder de atracción de la temática y recrearse en su difusión para atraer audiencia, o simplemente informar del hecho durante el tiempo indispensable.

No debe ser bueno que una sociedad viva en su día a día con tanta violencia de género, sobre todo si se trata de los mismos casos una y otra vez en todos los medios de comunicación durante minutos y minutos ¿acaso no se estarán aprovechando los medios informativos de su poder de atracción para generar audiencia?¿no os parece que desde que los medios informativos se recrean en informarnos de casos de violencia de género ha habido un aumento de estos casos?