La Sociedad española podría hacer algo al respecto, por supuesto, pero también los medios informativos podrían hacerlo, y lo mejor de todo es que si ambos tuvieran la misma escala de valores, la Sociedad se dirigiría irremediablemente hacia un lugar mejor.

Todos tenemos alguna obligación al respecto, no podemos esperar que otros vengan a solucionar nuestros problemas. La Sociedad ha de hacer algo. Unos se lo explicarán a su tía, otros lo divulgarán en su grupo de Whatsapp, otros cambiarán de canal, o quizás otros salgan a la calle a manifestarse, pero debemos movernos.

Detengamonos un momento para introducir tres casos (a grandes rasgos) que usaremos para montar el rompecabezas:

  1. el caso Watergate provocó la dimisión del Presidente Nixon ¿Porqué?¿Cómo? Básicamente, Nixon estuvo negando su responsabilidad en el caso mientras pudo, una responsabilidad que quedaba probada con unas grabaciones hechas en el despacho oval y que se guardaban en la Casa Blanca. Nixon se negaba a facilitar las grabaciones pero los propios senadores republicanos (compañeros de partido de Nixon) obligaron al Presidente a entregar las grabaciones. El mismo día que entregó las grabaciones, Nixon dimitió.
  2. en Suiza se preguntó al Pueblo si aceptaría una paga vitalicia a cambio de robotizar todos los procesos de fabricación. El Pueblo suizo dijo que no, que prefería seguir trabajando.
  3. en Francia los "chalecos amarillos" han conseguido cambiar muchas cosas impuestas por el Gobierno de Macron.

Estos tan solo son tres ejemplos, de entre otros muchos, en donde la sociedad se ha movido en una misma dirección.

Resulta difícil creer que el Watergate hubiera tenido éxito en España, sin más cabe mencionar la petición de ordenadores que la Fiscalía realizó al Partido Popular y que se saldó con varios ordenadores desaparecidos y otros tantos discos duros borrados 35 veces.

También resulta difícil creer que una paga vitalicia disuadiera a la picaresca española.

Y por último, creo que coincidiremos todos en que todavía nos queda un largo camino hasta ser capaces de conseguir lo que han conseguido los "chalecos amarillos" en Francia.

Por tanto, queda claro que algo está mal y que hemos de hacer algo para cambiarlo, pero ¿el qué?¿Qué podemos hacer?

El Watergate no hubiera podido tener éxito si los senadores de Estados Unidos no hubieran tenido una escala de valores homogénea en la que "el bien público", "el bien de la Sociedad", "el bien común" no hubiera ocupado un nivel superior. Sirvan otros ejemplos más recientes en que miembros del Gobierno americano dimitieron por no estar de acuerdo con las formas de Trump. ¿A alguien se le ocurre pensar que un político español dimitiera por no estar de acuerdo con su Presidente? No lo he visto, ni creo que lo vea en lo que me queda de vida. Pero sin embargo todos sabemos que esa es la buena dirección, que los políticos han de ser honestos y priorizar los valores superiores, aún en perjuicio de sus propios intereses.

Así, la Sociedad española ha de forzar a que se cumpla su voluntad, penalizando a quien va en su contra.

En esta labor, los estudiantes de Derecho y juristas tenemos la obligación ética de divulgar los valores naturales de cualquier sociedad, del mismo modo que lo hicieran los filósofos griegos en la antigüedad. Hemos de formar a la sociedad, enseñar, y en fin, educar en unos valores cívicos hasta el punto de parecer imposible que se puedan aplicar otros. Y esto es lo que en definitiva ocurre en la "sociedad mejor" que todos andamos buscando. Debemos dirigirnos hacia una Sociedad más inteligente, más formada, capaz de discernir lo bueno de lo malo, el valor superior del valor inferior, el bien general del bien particular, y capaz, a su vez, de elegir lo correcto.

¿Seríamos capaces de encontrar hoy a un español que aplique preferentemente el bien general en detrimento del propio bien particular? No estoy seguro, pero creo que sería difícil encontrarlo.

Sin embargo, existen sociedades en donde aplicar el bien general es la forma predeterminada de vivir y convivir, por lo que no es algo imposible de alcanzar.

Pongamos otro ejemplo de Sociedad activa: estamos en año electoral, pronto habrá elecciones y podremos expresar nuestra voluntad. Pero, ¿estamos preparados para emitir un voto inteligente?¿cómo ha sido nuestro voto en las últimas elecciones?¿se ha basado en hechos fundados o solo en conjeturas?¿nos hemos guiado por las apariencias, quizás por el aspecto físico, por el discurso político?

Examinemos qué hicieron los políticos con nuestro voto durante la última legislatura.

Mi ciudad cambió de color político en las últimas elecciones, hoy gobierna "Compromís". Lo poco que conozco del anterior gobierno es que la alcaldesa encabezaba las procesiones con mantilla negra y poco más. El actual gobierno, entre otras cosas, creo una página de Facebook y una app para móvil, facilitando a la ciudadanía un modo ágil de comunicar sugerencias e incidencias. El resultado ha sido muy positivo, ya que los operarios del ayuntamiento pueden ir directos al problema. Os pongo varios ejemplos: 1) conozco casos en que se comunicó que se había fundido alguna bombilla del alumbrado público y al día siguiente se había solucionado; 2) este año las lluvias fueron abundantes y violentas, llegando a destrozar caminos, esto se comunicó al ayuntamiento y al día siguiente estuvieron los caminos otra vez habilitados; 3) mi ciudad tiene un problema con las cacas de perro, ya que algunos propietarios de perros son incívicos, mientras que tampoco parece ser la solución ir repartiendo multas con el talonario debajo del brazo, el ayuntamiento encontró la solución provisional de enviar a limpiadoras cuando recibe avisos al respecto.

En este caso, mi voto en las próximas elecciones será un voto fundado en los hechos, un voto justificado e inteligente. Pues bien, todos debemos hacer lo mismo, debemos comprobar qué hacen los que nos gobiernan y divulgarlo, y en estas cuestiones debemos aplicar el criterio del bien general. A nivel local o autonómico qué más da el color del que gobierne, lo que importa es que se demuestre buena fe y acciones por el bien común. No hemos de ser tan simples como para dejarnos llevar por la comodidad de lo tradicional, por eso que siempre hemos creído, hemos de ir y comprobarlo, y si no es como pensabamos, entonces cambiar nuestro criterio. Molestemos a los ayuntamientos, vayamos a preguntar, hagamos peticiones, demos ideas y sugerencias para ver qué es lo que hacen ellos, y si permanecen inmóviles castiguemoslos con nuestro voto, y entre tanto y tanto, no olvides divulgarlo.