La reconquista fue un periodo comprendido entre los siglos VIII y XV en que los cristianos de Hispania (más concretamente, de la marca hispánica) fueron recuperando progresivamente el territorio ocupado por los musulmanes.

Aquella misión, auspiciada por los reyes y la Iglesia bajo el principio "Id y poblad" (los reyes ganaban territorio y la Iglesia ganaba adeptos), se caracterizaba por el apoderamiento, mediante la expulsión y el asentamiento, de las tierras, ciudades y propiedades que dejaban atrás los musulmanes.

Para llevar a cabo la reconquista de Valencia, el Rey Jaime I preparó un ejército con contingentes aragoneses y catalanes que tras la contienda poblaron el territorio reconquistado.

A los pocos años, allá por el 1270 ya se hablaba en Valencia una lengua denominada Valenciano, y en esa lengua escribió el Rey Jaime I el Llibre dels feits (conviene señalar que Wikipedia dice que se escribió en catalán y unas líneas más abajo dice que se escribió en valenciano, en cualquier caso, si lo escribió/dictó en la última etapa de su vida y el Rey Jaime I murió en Alzira -Valencia- es muy probable que el original fuera en valenciano).

Así pasaron los años y los lugareños mantuvieron viva la lengua hasta la edad contemporánea.

Durante la dictadura franquista, la represión lingüística implicaba la prohibición o ridiculización de las lenguas de España diferentes del castellano, única lengua reconocida políticamente. Se perseguía con sistematicidad la lengua y la cultura autóctonas, sobre todo en la administración, en los medios de comunicación, en la escuela, en la universidad, en la señalización pública y en general en toda manifestación pública.​ En la Comunidad Valenciana la gente adinerada hablaba castellano y los pobres hablaban valenciano y cuando estos intentaban hablar castellano se les notaba un acento que denotaba su procedencia, lo cual generaba una mayor adhesión al castellano.

No obstante, una mayoría de leales hijos de la tierra mantuvieron viva la lengua hasta nuestros días.

Con la llegada de la Constitución Española y las Autonomías, en Valencia se apresusaron a proclamar su propia identidad. Pronto, aquellos mismos que en la época franquista hablaban castellano y enseñaban la asignatura de "Lenguaje" en colegios católicos, se autoinvistieron de potestad sobre la materia y crearon una Junta Qualificadora de Coneiximents de Valenciá, traducían cualquier libro al valenciano, muchos avispados empezaron a escribir libros en valenciano casi sobre cualquier tema, se creó la televisión pública Canal 9 que pretendía ser en valenciano (hoy cerrada), etc.

Sin embargo, la primera alarma saltó cuando la Unión Europea pidió a todos sus miembros una copia del Tratado de la Unión Europea en cada una de sus lenguas cooficiales y llegaron las copias a Bruselas. Cuando allí abrieron las copias Catalana y Valenciana vieron que eran idénticas, por lo que cogieron solo una copia y escribieron "Tratado de la Unión Europea en la lengua que en Cataluña se llama catalán y en Valencia se llama valenciano".

A partir de ahí, en Valencia se dieron cuenta del desastre que habían estado haciendo con la lengua e intentaron remediarlo. Obviamente, si los mismos que habían hecho el desastre pretendían arreglarlo no se podía esperar otra cosa que más despropósitos y cuando ya no sabían por donde salir acabaron con la "decisión salomónica" de decir que el valenciano no existe y que es catalán.

Hoy, la situación del valenciano en Valencia es la siguiente:

  1. en las escuelas los niños estudian el catalán, los libros que estudian son de editoriales catalanas, las webs donde han de ir a por información son webs con dominio .cat, etc.
  2. los niños estudian desde los 3 años una asignatura que se llama Valenciano que en realidad es Catalán y cuando acaban el Bachillerato todavía han de obtener el título de coneiximents de valencia que otorga la JQCV para poder acceder a un puesto de trabajo de la Administración, para ello han de pagar las tasas (que cuestan 25 €) y la JQCV aún es capaz de suspender a estos niños que llevan 15 años superando esa asignatura. En rigor, la JQCV les da el título de grado elemental solo por haber estudiado pero este título no tiene ningún valor ya que lo puede obtener casi cualquier persona.
  3. en la calle se habla el valenciano que es un idioma muy parecido al catalán pero no es exactamente igual. De hecho, si ponemos a un catalán y a un valenciano a hablar seguramente acaben hablando castellano.
  4. en el plan de estudios hay una asignatura que se llama "Valenciano" que es troncal y que hace media para el selectivo. Los niños aprenden en el colegio el catalán pero hablan en casa en valenciano, lo que lleva a que la nota de esa asignatura sea baja y la nota media del selectivo sea baja.
  5. los estudiantes valencianos no sacan notas altas en el selectivo y han de estudiar o bien carreras con notas más bajas o estudiar en otras comunidades.
  6. los estudiantes de otras comunidades que no tienen el idioma como asignatura troncal obtienen mejores notas y pueden acceder a las carreras con notas altas que se ofertan en Valencia.
  7. la JQCV sigue obcecada en justificar su existencia evaluando unos "coneiximents de valencia" que en realidad son unos "coneiximents de catalá" y obligando al pueblo a hablar una lengua que nunca ha hablado.
  8. los nativos que se presentan a las pruebas para obtener el título de la JQCV que necesitan para acceder a un puesto de trabajo de la Administración, suspenden porque el lenguaje que hablan no coincide con lo que se evalúa.
  9. los foráneos que se presentan a las pruebas para obtener el título de coneiximents de valencia sí que aprueban porque han aprendido una lengua nueva y no cometen errores de dicción.
  10. los que han aprendido la lengua que la JQCV quiere imponer no la utilizan porque en la calle nadie habla esa lengua.

Y muchas cosas más.

La reflexión necesaria es: el patués es una lengua que se habla en la zona de Benasque (Huesca) que también es una derivación castellano-franco-catalana y que, sin embargo, mantiene su propia identidad, pues de eso se trata, de mantener la riqueza cultural de los pueblos. Y sin embargo, la Comunidad Valenciana que abarca mucho más territorio que Benasque y que, por el Estatuto de Autonomía, tuvo la oportunidad de regular su propia identidad, por obra y gracia de la JQCV y de todo el batallón de escritores y lingüistas que vieron la oportunidad de enriquecerse, destrozaron lo que durante siglos habían mantenido todos los valencianos.

En otras palabras, si los individuos que regularon la lengua en Valencia hubieran regulado la lengua en Galicia, hoy en las escuelas de Galicia los niños gallegos estarían aprendiendo el portugués.