1.1. Por qué Fundamentos?

Todo jurista debe ser extraordinariamente preciso en la utilización del lenguaje, ya que sólo desde su correcto uso puede definirse, adecuadamente, cualquier categoría o concepto radicado en el ámbito del Derecho. Por tal motivo, resulta necesario acudir a la Real Academia Española en lo que constituye el contenido de su Diccionario de la Lengua Española.

El término "fundamento" procede del latín fundamentum, y el Diccionario de la Lengua Española señala, en su primera acepción, que se trata de: "Principio y cimiento en que estriba y sobre el que se apoya un edificio u otra cosa".

El fundamento es, pues, un cimiento, es decir, algo sólido de carácter material. Su finalidad es servir de apoyo a otra cosa que se construye desde, y sobre, el fundamento que la sustenta. Asimismo, debe repararse que el Diccionario comienza su enunciado de "fundamento" con la expresión "principio". Ello nos lleva a la conclusión de que el fundamento es con lo que comienza aquello otro que, desde su inicio, encuentra su sustento en la base que le sirve de apoyo.

Desde esta realidad material de la expresión, podemos trascender y elevarnos a una categoría abstracta, en la que el Diccionario sitúa el sentido de su tercera acepción de "fundamento": "Razón principal o motivo con que se pretende afianzar y asegurar algo".

La significación nos reconduce a "razón principal o motivo". Es decir, el fundamento de algo es aquello que le da sentido, aquello que explica su nacimiento y significación. Aquello que, en suma, explica su genuino contenido.

Esta tercera acepción debe ser completada con la cuarta, que dice: "raíz, principio y origen en que estriba y tiene su mayor fuerza algo no material". Fundamento, pues, como parte esencial que da vida, que configura, que principia aquello no material, una idea, un pensamiento, una construcción intelectual. Del fundamento toma su mayor fuerza lo que después se manifiesta.

Así, la raíz y fundamento de la democracia y la Administración tienen origen en la Grecia y la Roma clásicas, y sólo desde su contemplación son capaces de revelarse en su sentido más pleno.