5.1. Las Magistraturas en la República romana, con referencias al poder ejecutivo representado por el Gobierno y la Administración

Magistrado es el cargo político en virtud del cual su titular tiene la facultad y el deber de ejercer en nombre de la Res publica romana, una serie de funciones y de realizar una serie de actos propios de su cargo.

En cuanto a su naturaleza jurídica, se discute, si deben considerarse como auténticos representantes de la voluntad popular. Algunos defienden que los magistrados serían mandatarios de los Comicios, si bien, es bastante improbable que su poder pudiera retirarse por aquellos antes de haberse concluido el período, normalmente anual, de duración en el cargo.

Las funciones de las magistraturas coincidirían con la función de gobierno que hoy encarna el poder ejecutivo, presente, sobre todo, en los distintos órganos que componen la Administración pública.

La expresión "poder ejecutivo" hace referencia a aquel conjunto de órganos que tienen reconocidas facultades de efectivo gobierno; si bien haría, asimismo, referencia a esos órganos que se limitarían a ejecutar lo que se ha acordado por el Parlamento que representa al poder legislativo del Estado.

En este sentido, pudiera parecer que la acción del Gobierno estaría limitada a la ejecución de lo ya decidido y que no tendría facultad alguna de decisión, lo cuál no responde a la realidad.

La regulación básica y el marco normativo fundamental del poder ejecutivo del Estado está recogido en el Título IV de la Constitución que lleva por rúbrica "Del Gobierno y de la Administración". El Gobierno posee sustantividad y singularidad dentro del más amplio poder ejecutivo. Simplificando, puede decirse que la Administración se sitúa bajo el mando del Gobierno.

Las Magistraturas romanas eran cargos de elección popular y abiertos en cuanto al acceso.

En nuestro tiempo, puede constatarse una ampliación de las facultades del Gobierno de tal forma que el riesgo es que el Gobierno invada parcelas reservadas constitucionalmente a los otros dos poderes que son el legislativo y el judicial.

Nuestra Constitución enuncia el amplio elenco de funciones que le corresponden. De la simple lectura el artículo 97 puede deducirse:

"El Gobierno dirige la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa del Estado. Ejerce la función ejecutiva y la potestad reglamentaria de acuerdo con la Constitución y las Leyes".