05.2. La condición

No es extraño en la práctica que la celebración de un contrato quede fijada bajo determinadas condiciones que afectan directamente a la eficacia del mismo. Tales condiciones son perfectamente admisibles conforme al principio de autonomía privada y, por tanto, pueden incorporarse a cualquier contrato por voluntad de las partes; en tales casos se habla de elemento accidental del contrato. Una vez conformes las partes en someter el contrato a condición, esta deja de ser un mero accidente para convertirse en el elemento esencial para la propia eficacia del contrato.