20.5. El contrato de seguro

La complejidad e importancia económica que ha alcanzado la actividad aseguradora ha requerido, además de la aprobación de la Ley 50/1980, una acusada profusión normativa, especialmente en el plano administrativo.

El contrato de seguro "es aquel por el que el asegurador se obliga, mediante el cobro de una prima y para el caso de que se produzca el evento cuyo riesgo es objeto de cobertura, a indemnizar, dentro de los límites pactados, el daño producido al asegurado o a satisfacer un capital, una renta u otras prestaciones convenidas".