22.8. Recapitulación: división de poderes, control político y democracia de partidos

La división de poderes como dialéctica Mayoría-Oposición

Ha habido un desplazamiento de poder del Parlamento al Gobierno y de éste a su Presidente, que suele ser el líder del partido de ocupación del poder.

En un sistema parlamentario con democracia de partidos, jurídicamente tienen facultades de control todos los grupos parlamentarios e incluso todos los miembros individuales de la Cámara, pero el control del Gobierno es ejercido, en términos políticos operativos, por la Oposición. Es cierto que la Mayoría parlamentaria también formula preguntas, presenta interpelaciones y forma parte de las comisiones de investigación. Pero en estas últimas su labor es de defensa del Gobierno o de estudio y colaboración, y sus preguntas e interpelaciones no apuntan nunca más allá de advertir al Gobierno sobre su obligación de cumplir el programa del partido.

La oposición sí está interesada en colocar al Gobierno en posición política difícil y en hacerlo cesar si pudiera.

Estado social y Administración

El Estado social ha significado la intervención de las organizaciones sociales en el proceso de adopción de decisiones por su acceso a los circuitos parlamentarios, gubernamentales y tecnoburocráticos. Se ha desarrollado el trabajo en comisiones integradas por miembros de la Administración para la negociación de programas y decisiones.

Publicidad y electoralismo

En la actividad rogatoria la minoría no sólo dirige sus críticas contra el Gobierno, sino contra la mayoría en general, poniendo de relieve la existencia de programas alternativos y proponiendo políticas distintas.

En sede parlamentaria, la minoría es sistemáticamente derrotada por la mayoría. Por eso el destinatario real de su actividad es el elector.

Para ello, es indispensable la publicidad. La eficacia de la Oposición reside hoy más en su capacidad de emitir un mensaje alternativo viable y coherente ante la opinión pública que de desestabilizar al Gobierno.

Conclusión: parlamentarismo de ayer y de hoy

Hoy, los Gobiernos, en los sistemas parlamentarios, siguen necesitando de la confianza del Legislativo, pero, el Gobierno, dirige e incluso vigila de cerca al que se la otorga, el Parlamento. El Parlamento ha dejado de ser un órgano decisor para ser controlador y legitimador de las decisiones gubernamentales. El Parlamento decimonónico no era elegido por sufragio universal.

El Gobierno somete al Parlamento. El Parlamentarismo actual es diferente, pero no peor:

  • El Parlamento es elegido por sufragio universal.

  • Las elecciones están menos viciadas por el caciquismo.

  • El Parlamento se reúne durante dos períodos de sesiones.

  • Hay reservadas ciertas materias al procedimiento legislativo.

  • El Gobierno no es del Rey sino que debe su mandato a la confianza del Parlamento.