El careo de peritos es una forma relativamente novedosa de enfrentar dos o más peritos que han presentado informes periciales sobre los mismos temas. Es un proceso cuya principal ventaja es una mayor eficiencia en la administración de la prueba pericial al ofrecer la posibilidad a un perito de corregir o matizar la respuesta de su contrincante en el acto. Con ello, en el seno de la audiencia se pasa de un formato en el que el enfrentamiento se produce entre el perito y el abogado (que necesariamente va a tener conocimientos técnicos inferiores a los del perito) a uno en el que el enfrentamiento es entre peritos. Se evita así el esquema tradicional en el que los peritos son contrainterrogados individualmente por los abogados de parte y, posiblemente, por los árbitros.

Su principal propulsor ha sido el Dr. Wolfgang Peter, abogado y árbitro suizo, aunque en los artículos en los que presenta dicha técnica se propugna la conveniencia de incluir en un mismo careo los testigos fácticos y los peritos, cuando ello sea posible y razonable (no sería razonable cuando más de doce o quince testigos vayan a estar presentes), para así obtener la máxima eficiencia y evitar que los peritos se puedan remitir a un desarrollo posterior de un tema por otro testigo en su respuesta a una pregunta. Ello tiene sentido, sobre todo (aunque no exclusivamente), en un arbitraje que trate temas de un alto grado técnico (como puede ser una controversia relativa a una construcción), donde el testimonio de los peritos y el de los testigos está fuertemente interrelacionado.

La fase del testimonio oral se caracterizaría así por un enfrentamiento simultáneo de equipos. El Dr. Peter relata que, en su experiencia, es mucho más frecuente el acuerdo entre partes una vez finalizado el careo, dado que los puntos fuertes y los puntos débiles de cada parte salen a la luz de forma mucho más clara.

La técnica es muy flexible y puede combinarse con la técnica del contrainterrogatorio por los abogados de parte. No se puede decir que exista una determinada forma de proceder en el careo de testigos sino que existen múltiples posibilidades. Así, por ejemplo, los árbitros pueden permitir a los abogados de parte que contrainterroguen individualmente a los peritos en un primer momento para luego reunir a los peritos con el fin de aclarar sus dudas en un careo en el que se permita a cada perito que corrija la respuesta de su contrincante. También se puede optar por un careo de peritos en el que se lleve a cabo un contrainterrogatorio por cada abogado de parte del perito presentado por el litigante contrario, brindándose después de cada respuesta la oportunidad de corrección al perito por él presentado; pudiendo luego continuar con una sesión de preguntas del tribunal. Un tercer ejemplo podría consistir en un careo en el que el tribunal tome la iniciativa en la interrogación de los peritos, pudiendo los abogados intervenir durante o al finalizarse las preguntas interpuestas por el tribunal.

El artículo 8.3(f) de la Reglas de la IBA sobre Práctica de la Prueba en el Arbitraje Internacional, recientemente enmendadas (en mayo del 2010), incluye —siendo esto una novedad— el careo de peritos como esquema probatorio. Después de trazar el esquema tradicional del interrogatorio individual y sucesivo de los testigos y peritos (artículo 8.3 (a-e) el artículo 8.3 (f) expone como sigue: El Tribunal Arbitral, de oficio o a instancia de una Parte, podrá variar este orden de procedimiento, incluyendo la organización de interrogatorios sobre asuntos específicos o de modo tal que los testigos [nota: incluyéndose a los peritos en este término] sean interrogados en forma simultánea y confrontándose unos con otros (interrogatorio simultáneo o careo de testigos).

El careo de peritos requiere una preparación más extensa por parte de los árbitros, dado que deben poder dirigir la discusión durante el careo hacia los temas con más pertinencia. Para asegurar la preparación de los árbitros, será un requisito que los peritos hayan presentado sus informes periciales. En un careo ideal, los árbitros mantendrán una discusión con los peritos en torno a los temas que consideren de mayor importancia.

Sin una preparación adecuada por parte de los árbitros, el careo de testigos puede resultar en una pérdida de tiempo y dinero.