Body

Según la RAE algo se extingue cuando «cesa», cuando «se acaba del todo». De esta definición se colige que, para que algo, como un derecho o una obligación, se extinga, tiene que haber existido antes.

Cabría esperar, según este planteamiento, que las causas de extinción que enumera el art. 130.1 CP hacen desaparecer la responsabilidad penal que, de acuerdo con lo que se ha plasmado en este Curso, surge del comportamiento típico, antijurídico, culpable y punible y que consiste en la obligación de cumplir una pena. Cabría esperar, además, que la existencia de la responsabilidad penal así entendida, haya sido confirmada por una sentencia condenatoria.

Sin embargo estas circunstancias se dan solo respecto de algunas de las causas que enumera el art. 130.1 CP como la muerte del reo, el cumplimiento de la condena, la remisión definitiva de la pena, una vez cumplidas las condiciones a las que se sometió la suspensión de la ejecución de la misma, el indulto y la prescripción de la pena. Sin embargo, otras de las causas que contempla el art. 130.1 CP no extinguen la responsabilidad penal en el sentido descrito. Algunas de las mismas operan sobre una responsabilidad penal que, desde el punto de vista jurídico, aún no ha nacido pues su existencia no ha sido confirmada por un fallo judicial previo. Así, por ejemplo, la prescripción del delito y el perdón del ofendido, que despliegan sus efectos antes de que se haya dictado la correspondiente sentencia condenatoria. Por su parte, la prescripción de la medida de seguridad tampoco extingue la responsabilidad penal propiamente dicha o al menos no necesariamente. Y es que, por ejemplo, cuando la medida de seguridad se aplica a un inimputable que ha sido considerado exento de responsabilidad penal por razón de su anomalía psíquica (art. 20.1 CP), difícilmente la prescripción de dicha medida puede hacer cesar una responsabilidad penal que nunca existió, teniendo en cuenta que el sujeto quedó exento de la misma.