6.5. El Decreto Legislativo

Es la disposición con rango de ley dictada por el Gobierno en virtud de una delegación otorgada por el Parlamento.

Mediante esta fórmula, se transfiere el ejercicio, y no la titularidad, de la potestad de dictar normas con valor y fuerza de Ley.

Los caracteres que lo configuran son los siguientes:

  • Forma: ha de otorgarse de forma expresa mediante Ley.

  • Materia: puede referirse a la regulación de cualquier materia, siempre que tal materia no esté reservada a Ley orgánica. Tampoco puede delegarse la posibilidad de modificar la propia ley delegante, ni la de dictar normas con carácter retroactivo (art. 83 CE).

  • Plazo para su ejercicio: la Ley delegante debe fijar necesariamente el plazo para el ejercicio de la delegación por parte del Gobierno, sin que pueda concederse por tiempo indeterminado.

  • Vigencia de la delegación: se agota bien por el transcurso del plazo para su ejercicio, bien por el uso que de ella haga el Gobierno mediante la publicación del decreto legislativo.

  • Destinatario de la delegación: el destinatario de la delegación lo es siempre el Gobierno, sin que éste pueda delegar a su vez en otras autoridades distintas.

  • Procedimiento: El Gobierno deberá seguir el procedimiento ordinario previsto para la elaboración de disposiciones de carácter general.