7.6. La analogía en el Derecho financiero

El art. 4 del Código Civil afirma que procederá la aplicación analógica de las normas cuando estas no contemplen un supuesto específico, pero regulen otro semejante entre los que se aprecie identidad de razón. El propio artículo establece la excepción a esa posibilidad genérica de interpretar analógicamente las leyes penales, las excepcionales y las de ámbito temporal, que no se aplicaran a supuestos ni en momentos distintos de los comprendidos expresamente en ellas.

No obstante en el ordenamiento tributario se ha constituido una opinión generalizada según la cual la analogía no es admisible en la regulación de los aspectos esenciales del tributo, por cuanto los mismos están sujetos al principio de reserva de ley. En ese sentido el art. 14 LGT establece que no se admitirá la analogía para extender más allá de sus términos estrictos el ámbito del hecho imponible, de las exenciones y demás beneficios o incentivos fiscales.

De acuerdo con ello hay que entender que la analogía es admisible en aquellas partes del ordenamiento tributario que no aparezcan expresamente reservadas a la ley.

Si algún supuesto concreto, la analogía debe reputarse contraria al principio de reserva de ley tributaria o si la analogía debe ser aplicable como medio de potenciar determinados principios, deberá ser cuestión a resolver por el TC.

Este planteamiento debe de ser matizado:

  • Es posible utilizar la analogía en la aplicación de todas las normas tributarias, cualesquiera que sea su naturaleza o carácter.

  • Por excepción, no es posible utilizar la analogía a la hora de definir el hecho imposible, o de aplicar las exenciones y los demás beneficiosos o incentivos fiscales.