10.3. Legados de cosa propia del testador

En la mayor parte de los casos, el testador, al legar, realizará atribuciones hereditarias a título singular de cosas que le pertenecieran en el momento de testar y que, previsiblemente, cuando se abra la sucesión formarán todavía parte del conjunto de los bienes relictos. El testador puede pensar tanto en una cosa (o cosas) determinada, cuanto en una cosa (o cosas) genérica.

El artículo 882 CC establece que el legatario adquiere su propiedad desde el momento del fallecimiento del causante, regla que es sólo aplicable al supuesto de legado de cosa específica y determinada.

La inmediata atribución de la propiedad no supone, sin embargo, que éste pueda apoderarse de ella por su propia autoridad, pues incluso en este supuesto se mantiene la regla general de que el legatario debe pedir su entrega y posesión al heredero o al albacea.

El legatario es propietario de la cosa legada desde el fallecimiento del causante, aunque adquiera su posesión con posterioridad.

El artículo 884 CC señala que: "Si el legado no fuere de cosa específica y determinada, sino genérico o de cantidad, sus frutos e intereses desde la muerte del testador corresponderá al legatario cuando el testador lo hubiese dispuesto expresamente".