3.1. Estructura general y clases de las normas jurídicas

El Derecho se estructura a partir de un conjunto de reglas que tratan de dar solución a los diversos conflictos sociales. Tales reglas, por su carácter, son denominadas "normas jurídicas" para distinguirlas así de otras reglas de conducta que caen fuera del mundo del Derecho.

El carácter de las normas jurídicas viene dado por su obligatoriedad -necesidad de ser tenidas en cuenta por sus destinatarios- y por su coercibilidad -la falta de observancia origina su imposición por la fuerza-.

Las normas jurídicas se caracterizan por contener un mandato de carácter general que vincula a todos los miembros de una comunidad, en cuanto emanado de las instituciones o grupos sociales legitimados para ello. Tan norma jurídica es una ley emanada de las Cortes, cuanto las costumbres campesinas relativas a ciertos contratos agrarios.

Por ello, conviene diferenciar entre norma jurídica (mandato obligatorio y coercible) y disposición normativa que normalmente sirve de vehículo a aquélla.

Las disposiciones jurídicas completas son portadoras de una norma jurídica propiamente dicha, mientras que las incompletas requieren ser combinadas con otras del mismo carácter (para deducir de ellas el mandato normativo) o con disposiciones completas a las que están referidas (precisando detalles, limitando su ámbito, etc).

La norma jurídica precisa, al menos, dos elementos: una realidad social a regular y un mandato o precepto referido a dicha realidad. Ambos elementos son formulados en la norma con carácter general y abstracto y suelen ser identificados por la doctrina jurídica con los nombres de "supuesto de hecho" y "consecuencia jurídica".

La norma ha de ser formulada para solucionar la generalidad de los conflictos sociales que pueden plantearse, atendiendo, de una parte, a los destinatarios y, de otra, a la multiplicidad de los supuestos de hecho que puedan darse en la materia regulada por la norma.

La generalidad significa que la norma va dirigida a la sociedad en general. La abstracción se refiere a que la norma contempla un supuesto genérico o abstracto que se adecúa al litigio mediante matizaciones reservadas a los técnicos en Derecho.