1.2. La noción técnica de obligación

El término obligación goza de una amplia multivocidad, pues es utilizado tanto por los textos legales como, en general, en el lenguaje jurídico, para describir las distintas situaciones en las que una persona puede ser constreñida en el ordenamiento jurídico a desarrollar una conducta determinada.

Los mandatos normativos por los cuales una persona queda obligada a desarrollar una determinada conducta y cuyo incumplimiento puede ser objeto de sanción, son muy variados.

Como ejemplos instrumentales utilizamos:

  1. Art. 16.2 CE: “Nadie podrá ser obligado a declarar su ideología, religión o creencias”.

  2. Arts. 110-111 CC: "Los padres tienen la obligación de velar por sus hijos...".

  3. Art. 1254: “El contrato existe desde que una o varias personas consienten en obligarse.. a dar una cosa o prestar algún servicio”.

  4. Art. 1902: “El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, esta obligado a reparar el daño causado” (responsabilidad extracontractual por daños).

La diferencia fundamental entre los dos primeros y los dos segundos es que, en los primeros, la obligación consiste en dar algo, prestar un servicio o reparar el daño causado: Que se traduce directa o indirectamente a un valor económico o patrimonial de carácter objetivo. Y en los segundos, exceden del valor patrimonial, aunque si puedan generar sanciones económicas.