1.2. El Derecho mercantil tradicional

El significado y la evolución del Derecho mercantil están indisolublemente vinculados con los antecedentes históricos y la evolución que dieron lugar a ese Código de Comercio.

El Derecho mercantil recogido en el CCom constituye un Derecho especial frente al Derecho común, que es el Deredho civil.

Al afirmar que el Derecho mercantil del CCom es un Derecho especial se utiliza la noción de especialidad, en el sentido de que son normas especiales aquellas que, referidas a personas, relaciones o cosas determinadas, sustraen éstas del ámbito de aplicación de las normas generales o comunes sometiéndolas a preceptos distintos. La especialidad del Derecho mercantil del CCom se caracteriza porque sustrae un conjunto de supuestos de hecho a la regulación del Derecho común o Derecho civil, para aplicarles una regulación diferente.

Desde la antigüedad, en el Derecho romano, existieron normas que regulaban las instituciones del tráfico comercial.

Hacia el siglo XI se inicia en Europa occidental la revolución comercial o renacimiento medieval. A partir del siglo X, se inició una expansión muy importante del comercio, especialmente en las ciudades del norte de Italia, se produce el renacimiento de las ciudades, que luchan y consiguen su autonomía frente a los señores feudales.

Hasta el siglo XIII, se práctica el comercio interlocal o de exposición, por medio de ferias, que no está sometido a la reglamentación de la actividad comercial local.

En las ciudades se crean y cobran importancia las corporaciones y gremios de comerciantes y artesanos. Entre esos círculos de grandes comerciantes se crea el espíritu capitalista, en los siglos XIII y XIV, caracterizado por un afán de lucro ilimitado basado en cálculos racionales.

El renacimiento del gran comercio tenía importantes dificultades de carácter jurídico.

Las circunstancias de la época, con una gran dispersión del poder político, un gran peso del Derecho consuetudinario, el principio de aplicación de normas distintas según las personas y la existencia de jueces legos en Derecho favorecieron la formación de un Derecho consuetudinario adecuado a la actividad mercantil. Pronto surgieron tribunales especializados de mercaderes y tribunales de ferias y mercados, en los que los propios comerciantes resolvían sus pleitos.

Esos tribunales van creando un Derecho especial del comercio. En un principio los tribunales mercantiles sólo tienen jurisdicción sobre los comerciantes inscritos y para lo referido al ejercicio de su comercio. La jurisdicción se basaba en un criterio subjetivo.

Progresivamente van creando un Derecho consuetudinario que establece normas más adaptadas a las exigencias del tráfico interlocal. Así pues, aparece un Derecho especial, con normas diferentes de las que rigen en el Derecho común, y ese Derecho especial es aplicado por los tribunales mercantiles especiales a los comerciantes en el ejercicio de su comercio.