4.4. Relaciones entre el Derecho de la Unión y el Derecho de los Estados miembros

El Tribunal Constitucional (TC) ha interpretado en numerosas sentencias, así como en las Declaraciones 1/1992 y 1/2004, el sistema de relaciones entre el Derecho de la Unión y la Constitución Española.

Como es sabido, las conclusiones de ambas declaraciones son contrarias: en la primera de ellas el TC consideró necesaria la reforma del art. 13 de la CE; mientras que la Declaración de 2004 llega a la conclusión de que no es necesaria la reforma alguna de la Constitución para ratificar el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, aunque las argumentaciones en una y otra declaración no sean contradictorias.

Para entender cabalmente la declaración del TC es conveniente remontarse a un artículo aparecido en la prensa diaria en que Rubio Llorente llevaba a cabo la equivalencia entre primacía y supremacía y postulaba de modo decidido, la modificación de la Constitución Española como condición indispensable para proceder a la ratificación de la Constitución Europea.

Probablemente, la opinión del prestigioso profesor no hubiera transcendido más allá del ámbito académico de no ser por la circunstancia de que algunos meses más tarde fuera nombrado presidente del Consejo de Estado en el que, su opinión, encontraría eco, hasta el punto de que dicho organismo sugeriría al Gobierno el planteamiento de la citada cuestión del TC.

Con esta idea coincidirían los monistas externos, pues la modificación de la CE consagrando la supremacía de la Constitución Europea, supondría el reconocimiento de la supremacía del Derecho internacional sobre el Derecho interno.