5.6. La tutela cautelar en el ámbito del Derecho europeo

Según el art. 278 TFUE, "los recursos interpuestos ante el Tribunal de Justicia no tendrán efecto suspensivo. Sin embargo, el Tribunal de Justicia podrá, si estima que las circunstancias del caso así lo exigen, ordenar la suspensión del impugnado".

A su vez, el art. 279 TFUE establece que "el Tribunal de Justicia podrá ordenar las medidas provisionales necesarias en los asuntos de que esté conociendo".

Ambos preceptos otorgan al TJUE facultades que con carácter incidental permiten garantizar provisionalmente el respeto del Derecho Europeo mientras se sustancia el proceso principal.

El ejercicio de tales facultades pretende evitar que durante el proceso se consuman hechos irreversibles o irreparables cuyo origen se encuentre, precisamente, en el acto impugnado o en el objeto litigioso del proceso principal.

De este modo se evita, que si el acto impugnado se revela ilegal y resulta anulado en el proceso principal, el fallo anulatorio pueda caer en saco roto como consecuencia del carácter irreversible o irreparable de los efectos de una ejecución inmediata de aquél.

En fin, la tutela cautelar, que es en lo que el ejercicio de dichas facultades consiste, procura evitar que se consoliden los efectos de una infracción del Derecho Europeo por el transcurso del tiempo que conlleva la sustanciación del proceso principal o, que la parte actora se encuentre con una decisión judicial estimatoria de sus pretensiones de fondo, pero a la postre ineficaz por la duración del juicio de fondo.