18.2. Notas esenciales del proceso

El proceso se caracteriza por una relación triangular del que se destaca, de un lado, la supremacía del tercero-juez, en tanto que titular de la potestad jurisdiccional y, de otro, la situación de enfrentamiento o contradicción en la que se encuentran las partes, las cuales se denominan actor o demandante y demandado en el proceso civil, laboral y administrativo, y parte acusadora y defensa en el proceso penal.

Esta situación triangular surge como consecuencia del ejercicio del derecho de acción o tutela. La acción es el motor del proceso. El derecho de acceso también se le ha de otorgar al demandado o al imputado. Este derecho de la parte pasiva del proceso se le denomina derecho de defensa. Una vez dentro del proceso, ambas partes han de gozar de todo un conjunto de derechos y garantías de incidencia procesal, que se resumen en el derecho al proceso justo o debido. La finalidad de tales derechos consiste en obtener la imparcial aplicación del Derecho objetivo al caso concreto.

Derechos constitucionales de incidencia procesal:

  • el derecho al juez legal imparcial;

  • los principios de contradicción, de igualdad de armas y acusatorio;

  • el derecho del imputado al silencio y a no declarar contra sí mismo;

  • a ser defendido por un abogado y al conocimiento previo de la imputación;

  • el derecho a utilizar la prueba pertinente;

  • a no ser condenado sin actividad probatoria de cargo suficiente o mediante pruebas prohibidas; y

  • el derecho a los recursos preestablecidos en el ordenamiento.