20.3. Tipología material de procesos

Partiendo del carácter instrumental del proceso, pueden distinguirse tantos procesos como disciplinas sustantivas contempla nuestro ordenamiento. De este modo, en una primera clasificación, pueden distinguirse los procesos para la aplicación del Derecho público, de aquellos que aplican normas de Derecho privado. Al primer grupo pertenece el proceso penal, el contencioso-administrativo y el constitucional, en tanto que, en el segundo, pueden encuadrarse el proceso de trabajo y el proceso civil.

El proceso penal se encuentra regulado por la LECrim de 1882 y dispone de reformas posteriores.

El objeto del proceso penal es la pretensión punitiva, que consiste en la petición de aplicación de una pena al acusado fundamentada en la presunta comisión de un hecho punible. Las pretensiones penales son siempre, pues, de condena y su elemento esencial lo constituye el hecho punible y la identidad de su autor. La defensa es una parte dual, integrada por dos sujetos procesales, el imputado y su abogado defensor, cuya misión consiste en hacer valer dentro del proceso el derecho fundamental a la libertad que ha de asistir a todo ciudadano que, por no haber sido condenado, se presume inocente. El proceso penal se rige por el principio acusatorio.