35.1. La evolución demográfica en el Estado moderno

Desde el reinado de los Reyes Católicos la población creció sin interrupción, alcanzando al iniciarse el siglo XVI entre seis y siete millones de habitantes. Al concluir la centuria se habían sobrepasado los ocho millones, con una densidad media de 17 habitantes por km2, que en cualquier caso estaba muy por debajo de la de otros países mediterráneos como Francia e Italia.

En el siglo XVIII el Censo de Floridablanca (1787) arroja una cifra próxima a los diez millones y medio, que todavía se incrementa en el Censo de Godoy (1797). Como a esos datos hay que sumar la que se ha llamado población institucional (es decir, la radicada en conventos, hospitales, cárceles y cuarteles), el total correspondiente a finales de siglo puede estimarse en unos once millones y medio de personas.