38.2. La Administración central

Los Consejos con competencia sobre toda la Monarquía son los de Estado, Guerra e Inquisición. El Consejo de Estado es el organismo central de la monarquía y constituye el supremo órgano asesor del monarca que es su presidente. Compuesto principalmente por nobles y prelados de alto rango. Su competencia se centró en los más graves asuntos de interés común, alcanzando también a otras cuestiones de índole económica, conflictos entre Consejos, etc. Fue creado en 1521. La reorganización de 1526 dio entrada y poder a los personajes castellanos.

El Consejo de Guerra fue paralelo al de Estado y tuvo también como presidente al rey.

Tal preeminencia les confirió un carácter muy especial respecto a todos los demás. Al Consejo de Guerra correspondió la propuesta de los mandos militares, construcción de fortificaciones, fabricación de armas, etc. Contando con dos secretarías, de Mar y Tierra, estuvo formado por los propios miembros del Estado y algunos militares de alta graduación.

El Consejo de la Inquisición surge en 1488 y es el organismo central de gobierno del Santo Oficio y representa la estatalización de la actividad inquisitorial. La importancia del Consejo fue inversamente proporcional a la de su presidente, el inquisidor general, ejerciendo un severo control sobre la estructura de todos los tribunales inquisitoriales inferiores.

Los Consejos de gobierno de los diversos territorios son los de Castilla, Aragón, Indias, Italia, Portugal y Flandes. El consejo de Castilla, aparece como el Consejo Real, ocupando un primer lugar en la escala jerárquica de los Consejos. Disfrutó de importantes funciones administrativas, judiciales y legislativas.