44.1. Las Constituciones

Las expresiones "Constitución" y "constitucionalismo" remontan su origen al pensamiento político griego y en especial a la obra de Aristóteles, quien utilizó la palabra "Constitución" en muy diversos sentidos. Modernamente, "Constitución" es entendida como la totalidad de normas que ordenan la vida de un país; o como disposiciones fundamentales, de rango superior a la ley ordinaria, articuladoras de los principios que rigen el Estado.

La aparición de las Constituciones en el mundo contemporáneo se explica por tres causas principales: el establecimiento de una comunidad política como Estado independiente, lo que lleva a fijar las bases jurídicas de su autonomía; y por la agregación de comunidades vecinas en un Estado único; y finalmente porque una nación rompa con las formas de gobierno de su pasado y pase a dirigirse políticamente por nuevos principios.

La Revolución francesa y la primera Constitución de este país en 1791 significan el derrocamiento del absolutismo monárquico del Antiguo Régimen, sustituyéndolo por un Estado de Derecho donde los ciudadanos son titulares de la soberanía nacional. La Constitución es la ley suprema que ellos mismo elaboran a través de sus representantes; y esa ley superior o fundamental, donde existe una separación de poderes: ejecutivo, legislativo y judicial.

El constitucionalismo español acabaría con la monarquía absoluta e introduciría la monarquía liberal y parlamentaria. La rigidez de aquellos textos y su excesivo apego a lo impuesto en cada momento por quien tenía el poder, acentuó la univocidad y el unilateralismo político de tales leyes fundamentales.

La historia de nuestras Constituciones comienza con la de Cádiz, en 1812, y concluye en 1978, con la vigente Constitución.