02.3. La Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios

La Ley 26/1984, General para la Defensa de los consumidores y Usuarios (LGDCU), fue aprobada por el gobierno del PSOE tras el asunto del aceite de colza adulterado.

Fue mal recibida, objeto de críticas por su falta de consenso jurídico-político y de los distintos sectores implicados en su aplicación, y su falta de conexión con el CC y el CCom.

Su redacción originaria, aborda en una decena de capítulos de diferente contenido, sin incidir directamente en las normas contractuales previamente aplicables, lo que generó una sensación de duplicidad de regulaciones que provocó el rechazo de los profesionales del Derecho.

En ella convergen: la integración contractual de los mensajes publicitarios, la promoción del asociacionismo de consumo o el régimen del sistema arbitral de consumo.