03.5. La delimitación concreta del consumidor objeto de protección

Como nociones concretas del concepto de consumidor identificamos dos:

  1. Una noción amplia, que se refiere al consumidor como cliente.

  2. Una noción restrictiva, que considera al llamado consumidor final.

El consumidor en su condición de cliente incluye a cualquier persona que interviene en relaciones jurídicas situándose en la posición de solicitante o demandante de bienes y servicios en un hipotético y convencional vínculo con el titular o responsable de la oferta, sin que sea relevante el destino que le otorguen a los bienes o servicios objeto de adquisición.

En este sentido, se considera consumidor cualquier comprador, arrendatario, usuario, espectador, etc.

En este tipo de noción quedarían englobados todos aquellos que contratan con un empresario para adquirir bienes o servicios, no importando el destino que le otorguen a los bienes o servicios objeto de adquisición.