1.1. Antecedentes: las formaciones políticas preestatales

Las formas de organización política anteriores al Estado son: los imperios orientales, la polis griega, la civitas romana, la estructura plural del Medievo y la organización política estamental.

Los grandes imperios orientales de la antigüedad se caracterizaban por:

  1. La naturaleza despótica del poder, que exigía la sumisión del súbdito.

  2. El fundamento religioso de ese poder, que hacía de la organización política una teocracia.

La polis griega era una comunidad reducida de diversas aldeas que giraban en torno a la polis matriz. La reducción de su extensión y habitantes permitía una integración de los ciudadanos, y su participación en los problemas comunes. La polis lo era todo en Grecia, era el entorno en el que el hombre lograba su autosuficiencia y la perfección de su vida. El hombre es igual a ciudadano. Sus raíces están en la religión.

La civitas romana es una comunidad reducida, sólida unidad religiosa, participación ciudadana. Poco a poco se fue distinguiendo entre lo público y lo privado, lo que dio origen a la diferenciación entre Derecho público y privado. La civitas romana evolucionó hacia el Imperio, es decir, hacia una comunidad política muy extensa y de población poco cohesionada.