01.2. La Constitución y el sistema de fuentes

Como ha afirmado Pérez Royo, la Constitución española de 1978 ha optado por mantener un riguroso clasicismo en el reconocimiento de a ley y el reglamento, y sus relaciones, como fuentes tradicionales del Derecho, su nueva conceptualización, y el hecho de haberse rodeado de un sistema de garantía constitucional ha puesto el diseño de un sistema realmente novedoso de fuentes del Derecho, que a la vez que somete a la ley al texto constitucional, fruto de la sustitución de la soberanía parlamentaria por la soberanía popular.