15.17. Las expropiaciones especiales

El Título III de la Ley de Expropiación Forzosa regula hasta siete supuestos especiales de expropiación, atendiendo a la extensión del objeto expropiado, la singularidad de la causa o del destino de los bienes o los efectos colectivos que de ella se deriven. Se trata de singularidades que no afectan al fondo de la institución ni a la aplicación del esquema básico de la regulación.

El procedimiento previsto para la expropiación de grandes zonas territoriales o series de bienes susceptibles de una consideración conjunta, se caracteriza por la adopción de la técnica de precios máximos y mínimos en la determinación del justiprecio.

El procedimiento se inicia por acuerdo del Consejo de Ministros aprobando el proyecto de la obra y el replanteo, acuerdo por el que queda cumplido el trámite de necesidad de ocupación (art. 60 LEF).

La Administración formula un proyecto de clasificación de las zonas o clases de bienes a expropiar en polígonos o grupos determinados, según la diferente naturaleza económica de los mismos, asignando precios máximos y mínimos de valoración para cada uno de los polígonos o grupos, con módulos de aplicación en su caso. Este proyecto se somete después a un trámite de información pública y de reclamaciones, que se sustancian mediante la formulación de hojas de aprecio contratictorias de los reclamantes y de la Administración ante el Jurado de Expropiación, quien fijará definitivamente los precios máximos y mínimos controvertidos, sin perjuicio del recurso jurisdiccional y que serán preceptivos para la valoración de las fincas. Estos precios conservarán su vigencia durante cinco años.