19.7. El recurso de casación

El recurso de casación nació con la Revolución Francesa como una técnica para reprimir las tentativas de los jueces de invadir competencias legislativas; pero después las funciones se han modificado o ampliado, atendiendo a un triple frente:

  • Mantener en los límites de la competencia al juez inferior,

  • Vigilar la observancia por éste de las formas procesales, y,

  • Regular y uniformar la aplicación del Derecho a través del respeto a lo establecido por la jurisprudencia de los Tribunales superiores.

El juez de casación no revisa la determinación y fijación de los hechos realizada por el juez inferior, pues es un recurso síntesis de la anulación y la apelación por motivos de derecho. El mismo juez de casación dicta una nueva sentencia en términos similares a lo que hace el juez de apelación, salvo en los casos en que aprecie falta de jurisdicción o vicios de procedimiento.

La Ley 29/1998 configuró tres tipos de recursos de casación: el ordinario, el de casación para unificación de la doctrina y el de casación en interés de la ley. Pues bien, la Ley Orgánica 7/2015 deroga de aquella Ley las secciones 4ª (recursos de casación para la unificación de doctrina) y 5ª (recurso de casación en interés de ley), quedando únicamente el recurso de casación ordinario.