02.2. La Constitución

La Constitución es la primera de las fuentes, prevalece y se impone a todas las demás de origen legislativo y gubernamental.

A lo largo del constitucionalismo ha tenido diferentes consideraciones: en sus orígenes, los monárquicos moderados sostenían que la Constitución no era otra cosa que un pacto entre la Corona y la soberanía nacional para limitar los poderes absolutos de aquélla. En el constitucionalismo americano sí resultó desde el principio la consideración de que las normas contenidas en la Constitución eran el Derecho supremo, al que han de sujetarse los órganos del Estado en el ejercicio de sus poderes. En palabras del Juez Marshall, “los poderes del legislativo son definidos y limitados y para que tales límites no se confundan u olviden se ha escrito la Constitución".