04.7. La jerarquía

La técnica más elemental y tradicional de distribución de las competencias es su reparto y adecuación a principio de jerarquía, es decir, con arreglo a un sistema de estructuración escalonada y piramidal.

El principio de jerarquía está enunciado en el art. 103.2 CE y en el art. 3 LRJSP-2015. Dos condiciones son necesarias para que pueda hablarse de jerarquía:

  1. Existencia de una pluralidad de órganos con competencia material coincidente y escalonado en distintos niveles en el seno de la estructura organizativa.

  2. Prevalencia de la voluntad del órgano de grado superior sobre el inferior, de modo que, aquél pueda dirigir, controlar, y en su caso, sustituir la actividad del inferior, mediante la modificación o anulación de sus decisiones.