06.4. La sentencia constitucional de 28 de junio de 2010 sobre el estatuto catalán

La sentencia advierte que Cataluña no puede ser una nación en sentido jurídico, puesto que a esos efectos tan sólo existe la nación española, aunque reconoce que se trata de una idea legítima. La sentencia afirma la indisoluble unidad de la nación española y que es el pueblo español el único titular de la soberanía nacional y que la ciudadanía catalana no es sino una especie del género ciudadanía española por lo que las referencias a estas cuestiones en el Estatuto carecen de eficacia jurídica interpretativa. En cuanto a los derecho históricos, la sentencia interpreta que los que reclama Cataluña son bien distintos a los derechos que corresponden a los territorios forales.