13.5. Los órganos de control interno

El control del funcionamiento de la Administración se ejerce de forma externa por el Parlamento y el Defensor del Pueblo, por los Tribunales de Justicia y por el Tribunal de Cuentas. Además, la Administración dispone de órganos propios que ejercen un control interno.

La distinción del control sobre la Administración en externo e interno, debe ser completada con la división de la actividad de control en razón de la finalidad perseguida. Esta perspectiva nos sitúa ante la realidad de dos formas muy diferenciadas:

  • el control que alcanza a los aspectos contables y financieros, y

  • el que incide sobre la adecuación de la actividad material del organismo con los fines encomendados.