20.3. Inamovilidad en la condición funcionarial

En la moderna función pública se entendía por inamovilidad el derecho del funcionario a mantener esa condición, de la que no podía ser privado, salvo por expediente disciplinario o condena penal. La inamovilidad se reconoció a aquellos funcionarios que ingresaban en la función pública a través de un sistema competitivo, las tradicionales oposiciones.

La inamovilidad venía a compensar los esfuerzos que requería una preparación específica para la función pública y el implícito compromiso de entrega de por vida del funcionario al servicio del Estado. Se decía que los funcionarios eran inamovibles o bien que tenían el empleo en propiedad, circunstancia que diferenciaba al funcionario de carrera de los interinos.